lunes, 10 de febrero de 2014

El cuento del pastor y su rebaño


Si pensábamos que Esperanza Aguirre o Cospedal y Cia eran un cáncer para una sociedad democrática enferma de corrupción, de falsos políticos, de una monarquía obsoleta e infectada de mano larga, y de desigualdades, aparece un nuevo personaje que viene arrasando con sus ideas arcaicas: Alberto Ruiz Gallardón.

Cuando lo pienso, en el fondo, pero que muy en el fondo, casi me da pena el señor Rajoy. Se me asemeja a un pastor con aires de grandeza cuya carrera empieza gracias a una herencia un tanto inesperada.

Al principio, está orgulloso, ilusionado, autoconveciéndose de que eso que tanto anhelaba ha sucedido y que, por supuesto, ha sido por méritos propios. La asunción se transforma en ego y el ego en delirio. No hay problemas: su rebaño le admira, le guarda sumisión y, de esa tranquilidad surge un estado de duermevela en su cuidado propiciando las intrigas de unas ovejas que ven pasto más allá de los límites que se les ha marcado.

Las ovejas más osadas no aguardan y pronto se desvían del camino que les marcó su pastor acabando con todo aquello que consideren un obstáculo en sus fines.  Pronto, las acusaciones por los daños causados llegan y, el pastor, orgulloso, sigue defendiendo a su rebaño ignorando la sonrisa de satisfacción que en él se muestra: ya tienen el camino libre.

Mientras unas ovejas nunca cerraban la boca, una, tal vez la considerada negra, parecía ir a contracorriente de la opinión de las demás en las contadas ocasiones que se decidía a hablar. Sus declaraciones no eran mal vistas por las ovejas de otros rebaños pues se alejaban de elitismos y parecía considerar un estado de igualdad más pleno que las suyas.

Las ovejas siguieron distintos caminos y su pastor prodigaba cada vez menos explicaciones a una comunidad de pastores crispada por la situación económica, política y social del momento. Las ovejas habían sido muy avariciosas y pronto no pudieron evadir a la justicia y, por supuesto, el pastor poco podía decir a su favor. Fue entonces, en ese instante, cuando la pequeña oveja se quitó su disfraz y el lobo mostró su verdadera cara.

Dejando a un lado los rebaños y las ovejas, la inexistencia de clase política y la corrupción que impera entre aquellos que la conforman, posibilitan las actuaciones y decisiones más intolerables y, lo que es peor, la existencia de un estado democrático como el presente que permite a gente incompetente  ejercer como tales.

La nueva ley del aborto no es más que otra muestra de poder de unos gobernantes que se creen con derecho a todo sin valorar las repercusiones y el daño que ocasionan a la sociedad. Si las malformaciones o discapacidades no contravienen el derecho a la vida y si el aumento de la pobreza junto a las restricciones a la seguridad social y a las ayudas tampoco contrarían una vida digna, está claro que solo se defiende el derecho a vivir por vivir y no el cómo vivir.

Y esa es la gran pregunta que muchas familias se hacen todos los días: cómo pagar las facturas, cómo poder sacar a sus hijos adelante, cómo afrontar los recortes y las subidas de suministros e impuestos, y cómo hacerlo todos los días sin recordar a todos aquellos que la continúan dificultando y que hacen oídos sordos ante sus demandas refugiándose en el silencio, en la hipocresía y en la protección policial.

En el rebaño gobernante parece haber discrepancias y enfrentamientos así que lo principal es taparlo, volverlo a unir y todo lo demás…lo demás ya se arreglará a base de decretazo.
Emaleth

miércoles, 22 de enero de 2014

La incertidumbre del presente


Existe un reloj cuyas agujas marcan la cercanía o lejanía a la que nos hayamos de la destrucción del mundo y, por supuesto, la del hombre. En la actualidad, la inestabilidad de los países islámicos y la amenaza nuclear de Corea del Norte nos acercan como nunca a este desenlace. Cierto es que el número de conflictos y acontecimientos negativos es mucho mayor a lo anteriormente expuesto, pero la peligrosidad se mide en torno a su alcance.

Esta introducción no es más que un simple apunte para describir de forma breve la caótica situación del mundo actual. Pero la sociedad que compone cada uno de los países de este planeta prefiere cerrar los ojos y no ver. La ignorancia es la felicidad que les mantiene día a día y, si no es ésta, es el egoísmo pues “bastante tenemos con lo nuestro para encima arreglar lo de los demás”.

No importa las veces que estudiemos o recordemos momentos históricos pasados. Hay quien cree que la historia es un movimiento cíclico pero yo muchas veces solo veo la estupidez de los hombres repetida una y otra vez. Es esa precisamente la que hace que la cadena de sus decisiones arrastre reiteradamente las mismas consecuencias. En estos momentos, cuando miro al hombre, solo puedo pensar en una frase magistral de Unamuno: “Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será”.

Rousseau nos dijo que la libertad individual acababa donde empezaba la del otro. Hoy en día se habla de respeto, de aceptación, de diálogo, de igualdad, de libertad de expresión, y sin embargo, solo puedo ver a personas ineptas que se hacen pasar por políticos: dan vida a estos conceptos a través del discurso para aniquilarlos en la práctica a su antojo y voluntad. Y, mientras, qué sucede: lo de siempre. Preferimos ver “Sálvame” o discutir calurosamente en los bares sabiéndonos, una vez más, sabedores de todo.

La regresión del bienestar español en manos de un fascismo enmascarado de democracia no es más que uno de los múltiples puntos rojos que podemos encontrar en Europa. La tensión se siente, la creciente oposición entre dos bandos también, y solo el tiempo dirá en qué puede desembocar aunque ya los mayores empiezan a tener reminiscencias de tiempos pasados y, con toda la razón que les otorga su experiencia y conocimiento, empiezan a temer…

¿De verdad es el momento de refugiarse en el yo, en la indiferencia, en el pasotismo o es el momento de posicionarse y ser parte activa de un mundo del que no podemos desvincularnos? Tú decides pero, sea cual sea la respuesta, tal vez deberíamos antes recapacitar en las sabias palabras de Rockefouçauld: “Si tuviésemos suficiente voluntad casi siempre tendríamos medios suficientes”.
Emaleth

jueves, 18 de abril de 2013

¿Por qué no te callas?


Actualmente, pese a mis reticencias de seguir hablando de política, la indignación y el coraje hacen que, una vez más, me desahogue a través de unas pocas líneas.

Cada mañana debo respirar un par de veces antes de enfrentarme expectante a las noticias del día, más concretamente, a las declaraciones estúpidas que, por desgracia, unos cuantos no se cansan de regalarnos día tras día olvidando el puesto que ejercen si es que alguna vez lo han sabido.

Si debiera destacar una persona entre tantas, sin duda alguna la que más rechazo me produce es la señora de Cospedal. Cuando piensas que no puede superarse, ahí está con un nuevo titular. Tal vez sea de las que piense que no importa lo que digan de una mientras pueda seguir en boca de todos.

Podría punto por punto comentar cada una de sus desafortunadas sentencias pero lo considero innecesario puesto que, con solo tener un poco de sentido común, uno mismo puede razonar el porqué del rechazo a sus palabras. Lo que nos debe poner en alerta es precisamente las reacciones consecuentes a éstas. Dolores de Cospedal denuncia, de la forma inapropiada a la que nos tiene acostumbrados, la actuación violenta de unos ciudadanos que se enfrentan a la decadente clase política imperante en España, gravando la situación al identificar a los desahuciados con una clase política de izquierdas puesto que, al contrario que sus votantes, no supieron ajustarse el cinturón de una manera que les permitiese pagar sus deudas.

Ahora bien, señora de Cospedal, por qué denuncia la violencia si sus palabras solo incitan a todo lo contrario; por qué pide igualdad en el trato si sigue vendiendo una imagen  de dos Españas propia de tiempos de la guerra civil; por qué pide respeto cuando es incapaz de empatizar y respetar a su vez a todos aquellos cuyos bolsillos permanecen vacíos mes tras mes.

No tengo ninguna intención de hacer demagogia, no es mi cometido. Por supuesto que entiendo que mucha gente ha vivido por encima de sus posibilidades pero el tener una única vivienda como núcleo familiar no es ningún lujo ni entiende de políticas de izquierda o de derechas; es un derecho reconocido y protegido en la Constitución.

El voto no da legitimidad ni carta blanca para hacer y decir lo que uno quiera, sino para trabajar por y para los ciudadanos. De esta manera recuerdo a la señora de Cospedal y sus partidarios que los ciudadanos cuando firmaron una hipoteca no vieron lo siguiente en su bola de cristal:

·         La crisis y su gravedad.

·         Una reforma laboral que favorecería y aumentaría el despido.

·         La sumisión a unas medidas que favorecerían el enriquecimiento de los pudientes y el ahogo de la clase media.

·         La manipulación, la transformación y la creación de leyes al gusto de la clase política desoyendo la necesidad e imperiosidad de otras exigidas por la ciudadanía.

·         La impugnación a numerosos políticos que abusaron y minaron los recursos públicos a beneficio propio pero que seguirían ostentando cargos y ninguna responsabilidad.

·         La imposibilidad de enfermar ante una Seguridad Social empobrecida y al borde de la privatización.

·         Y, sobre todo, la desfachatez y poca vergüenza de todos aquellos que solo abren la boca para soltar necedades y luego, de forma cobarde, negarlas a pesar de las grabaciones existentes en los distintos medios.

La forma de calmar actos violentos no es acuciarla con sentencias “desafortunadas” sino dando ejemplo, ejecutando una justicia igualitaria para todos y ofreciendo soluciones a una sociedad que se hunde y que se encuentra desprotegida ante unos políticos déspotas, intolerantes y, al parecer, impunes a las consecuencias de sus actos.

En conclusión, señora de Cospedal, la sociedad española, y particularmente la firmante, le agradecería el poder afrontar la difícil situación actual sin tener que sufrir también sus continuos desatinos; así que….¿por qué no se calla?
Emaleth

martes, 19 de febrero de 2013

La montaña dormida II


El nido de las águilas es un enclave emplazado bajo la misma casa Berghof, ocupando una amplia extensión del valle del Wetterbargen. Durante años, bajo el control del lugar por los americanos tras la guerra, la construcción subterránea fue silenciada con la intención de acabar con peregrinaciones sectarias a favor del nacional-socialismo. No pongas esa cara, no es raro encontrarse con este tipo de sucesos tras un episodio histórico de tal magnitud. De hecho, los americanos se vieron obligados a volar los restos de la casa con el paso del tiempo al descubrir varios seguidores del nacismo. En la actualidad, sigue siendo uno de los problemas graves con los que se enfrenta el gobierno bávaro. Mediante la instalación de cámaras han podido observar reuniones de sectarios, ritos con estudiadas coreografías e, incluso, la transmisión de pequeñas señas a través del bosque cuyo significado apenas ha sido desvelado por las autoridades estatales. Si al final decides adentrarte en lo que ellos mismos denominan el camino de los muertos, serán los clavos que hieren los árboles los que te adentren en un mundo cuyas reglas se esconden tras símbolos repletos de misticismo.

Borra esa sonrisa cínica de tu cara; muchos agentes se han infiltrado con la intención de recopilar información para la desarticulación de estos grupos y te puedo asegurar que de ellos no se ha vuelto a saber. Tómalo en serio porque, comparados contigo, eran ateos extremos y ahora, seguramente, sean fervientes seguidores de un idealizado Hitler en busca de la utopía nacional-socialista. Si te interesa saber algo más sobre este tema, en ese montón de libros a tu izquierda hay uno pequeño de color azul que recaba la poca información existente. Puedes llevártelo, tengo algún otro ejemplar en alguna de las pilas que has visto al entrar.

Retomando el hilo, 1952 significó la desaparición total del Berghof y hasta 1995 el valle siguió controlado por los americanos. Durante esos años los túneles quedaron en el olvido incluso para aquellos que insistían en mantener viva la llama del nacismo con sus homenajes ritualisticos en el bosque. La muerte de uno de estos miembros al caer por un profundo agujero oculto por ramas destapó uno de los múltiples túneles destrozados por el paso del tiempo. El accidente no frenó las peregrinaciones al lugar sino que las acrecentó con lunáticas fantasías acerca de tesoros escondidos y poderes sobrenaturales escondidos en algún lugar entre las ruinas.

Sea como fuere, el propósito inicial de rehabilitar la zona con fin histórico fue abandonado tras descubrir que en su mayor parte los túneles se hallaban derrumbados e inundados de agua. De hecho, solo se ha conseguido conservar unos 16 km de túneles, de los cuales unos se hallan obstruidos por desprendimiento de piedras y tierra, y otros finalizan en puestos con ametralladoras propios de los búnkeres alemanes.

El sentido de esta construcción y su por qué siguen siendo un misterio. Decir que fue el búnker privado de Hitler solo fue la estrategia por la que optó el gobierno bávaro con el fin de evitar nuestras incursiones en la zona.

A pesar de todos estos intentos, en la actualidad los movimientos sectarios han aumentado pese a las penas impuestas por el gobierno. Al parecer creen, no me preguntes como he conseguido la información, que estos túneles están directamente conectados con el Untersberg y, sus continuas incursiones en el subsuelo tienen como único propósito alcanzar la montaña y forzar el regreso del emperador del que habla la leyenda.

Pero, ¿qué sucede? Estás pálido…Ya entiendo, tu llegada tiene que ver precisamente con esta parte…Entonces supongo que podré saltarme su relato. No, no trates de explicarme nada. Ya te dije que no quiero saberlo.

Quédate esta noche aquí, cena conmigo y recordemos los viejos tiempos mientras brindamos por estar vivos. Tal vez en un futuro podamos celebrar de la misma manera el final de esta historia que te traes entre manos…
Emaleth

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Hablar por hablar


El clamor de la disconformidad y la estupidez por la continuidad de los que no se pronuncian pugnan en una actualidad fatalista, rota, abocada al fracaso y la negatividad de los esfuerzos de aquellos que saben hacer de su adalid a la esperanza.

Los problemas se agolpan y los dedos inquisidores de unos y otros siguen manifestándose firmemente hacia cualquier lado que les pueda eximir de su propia culpa. Pero, quién puede culparlos o ¿acaso nos creíamos tan osados para romper una de las tradiciones más ancladas en nuestra sociedad?

El problema económico deriva en político, éste en ético para desembocar en lo social. Todos esgrimen argumentos cargados de ira que son lanzados a semejanza de flechas de unos a otros. Los hay los que culpan a terceros, los hay que tienen soluciones suficientes para arreglar el mundo solo con el estudio concienzudo del telediario de turno, los hay que luchan contra el sistema establecido intentado acallar sus propias conciencias y los hay que huyen de España intentando encontrar lo que su propia patria les ha negado.

No seré yo quien haga una nueva apología del hoy, tan solo puedo defender el silencio como única arma ante la indefensión y la saturación de la verdadera enfermedad del presente: el hablar por hablar.
Emaleth

lunes, 6 de agosto de 2012

La montaña dormida


Él está ahí, sentado, rodeado de su corte, de sus consejeros más cercanos, de sus fieles caballeros y de los gobernadores que un día dirigieron en su nombre cada una de sus conquistas. Frente a él, una mesa de mármol cuyas patas quedan ocultas tras una larga barba fruto de un largo exilio. Sus ojos, permanecen cerrados en un sueño que aguarda la venida de un nuevo alzamiento, de un nuevo renacer que vendrá teñido por la sangre de los enemigos vencidos. Hasta entonces, aguarda pacientemente en uno de los lugares más inescrutables de la tierra, oyendo el tañido de su propio corazón como único testigo del paso del tiempo. Mientras, en el exterior de su escondite, hombres sabios temen su llegada, los necios ansían su regreso y, los más numerosos, lo ignoran pero las antiguas leyendas hablan del despertar: el emperador recupera la conciencia para que uno de sus mensajeros investigue si hay cuervos volando alrededor de su encierro. Si es así, debe seguir aguardando en un mundo onírico que desaparecerá cuando su barba rodee por tres veces la mesa que preside. Solo entonces, se levantará para reunir a sus caballeros, abandonar su retiro y luchar hasta alzarse con el poder que ya consiguió en el pasado bajo su mando. Cuando la ladera del Untersberg desaparezca bajo hordas de caballeros armados, el día del juicio final habrá llegado y del interior de la montaña se alzará la furia hasta entonces dormida de un emperador cansado y hastiado por su larga espera. Mientras, se cuenta, que los dwarfs, a los que temerosos ojos describen como una especie de seres semejantes a los enanos, guardan su regreso atemorizándolos y alimentándose de visitantes no deseados. Ellos velan por su descanso compartiendo con él, al que unos llaman Carlomagno y otros Federico II, un  mismo fin: la protección de la Gran Germania.
Tras estas palabras el espejo enmudeció. La negrura de la piedra contrastó con la blancura que su rostro reflejaba. No sabía qué o quién era el portador de tal revelación; ni siquiera se veía capaz de describirlo a pesar del tiempo que había permanecido frente a él. Nunca había creído en los objetos de poder pero, sin duda alguna, lo que decían las leyendas acerca del Sello de la Verdad resultaron ser ciertas. Ahora empezaba a preguntarse si las consecuencias por su arrojo también lo serían…

Ojeó su diario de viaje. En apenas dos meses de intenso trabajo había conseguido numerosos datos cuyo único punto en común consistía en la indeterminación de los mismos. Leyendas, habladurías y ruinas testigos del paso del tiempo eran los más numerosos. El secretismo que rodeaba a la antigua residencia vacacional de Hitler y la implicada mitología del lugar borraban el pequeño atisbo de una nueva pista para transformarse en un nuevo callejón sin salida.

La obsesión y continuo recuerdo de la visión no satisfacían su ansía de conocimiento. En las continuas noches de insomnio una misma idea surgía una y otra vez. La sopesaba considerando los pros y contras de una manera metódica, incluso enfermiza, para acabar rechazándola cuando el miedo conseguía vencer a la osada locura. ¿Acaso no había sido ya testigo de lo peligroso de su impetuosidad? La búsqueda del Sello de la Verdad asemejaba a un juego de niños si se comparaba con el cada vez más tentador plan que se le pasaba por la cabeza. En realidad sabía que solo una última pista a seguir le separaba de tan ingente empresa. Ahora meramente le restaba agotarla y, tal vez, dejarse llevar por los caprichosos designios del destino…

Al salir de la estación dudó. Debía elegir bien cuales serían sus primeros pasos en  un estado receloso de su pasado para evitar posibles problemas en su complicada andadura. Esas mismas dudas le habían tentado numerosas veces durante el viaje para usar el Sello de la Verdad en busca de consejo. Con mano temblorosa se separó hasta dos veces de él como el yonqui que intenta escapar de las garras de una adicción de la que hace tiempo perdió el control, si es que alguna vez lo tuvo. En esas situaciones casi podía comprender la obsesión y la influencia que ejercieron los objetos de poder en la vida de Hitler. Se dice que su primer acercamiento al mundo mágico y, tal vez al de la locura, se produjo a los dieciséis años en la visita que realizó al museo de Viena. En éste, se exponía la llamada lanza de Longinos, arma con la que Jesús fue atravesado en la cruz, a la que se atribuía el don de conceder a su poseedor las artes de los médiums. No tardó en robarla en cuanto se hizo con el poder; fue la primera de muchas otras en el afán de colmar la vulnerabilidad de su propio ser. Solo el recuerdo de su final y el miedo que le provocaba el saber de la verdad de estos poderes, conseguían sacarle  del hipnótico estado de somnolencia que ejercía este objeto sobre él.
No se arriesgaría. Iría directamente a casa de su viejo amigo de aventuras. La cordura le había hecho retirarse a tiempo de una vida saturada de acciones peligrosas, pero la curiosidad y el ansía de conocimiento debían de seguir ahí.
Los años le habían respetado. Unas pequeñas hebras plateadas en su barba  eran las únicas delatoras del paso del tiempo, pues en sus ojos seguía brillando esa chispa de impetuosidad y viveza a los que era imposible decir no. El saco de viaje, las cajas medio abiertas y paquetes sin desembalar habían sido sustituidos por multitud de libros agolpados en las paredes y en el suelo de toda la casa, pero la sonrisa que se escondía tras ellos le otorgaba confianza y esperanza para su empresa…
Unas pocas palabras fueron suficientes para que consiguiese adivinar sus verdaderos propósitos y temores. Un gesto cabizbajo seguido de silenciosas negativas con la cabeza, expresaron la disconformidad con ellos. Aun así, evitó hacer cualquier juicio de valor durante la exposición acerca de su cometido:
-La situación de desamparo e incertidumbre junto al impulso económico empresarial, posibilitó la subida al poder, como bien es conocido, a un hombre que conjugaba a la perfección el talento oratorio de un gran político contaminado con las fantasías extremistas de un loco racista.
El gobierno hitleriano no fue creándose durante sus trece años en el poder, sino que fue tomando forma material de un plan perfectamente diseñado anteriormente como si de una batalla se tratase. El objetivo de la instauración de la independencia y soberanía respecto al dominio aliado y la restructuración de una Alemania fragmentada y empobrecida solo fueron los cimientos dirigidos a crear una confianza en el régimen que sería moldeada en fases posteriores.
Las religiones fueron la unidad y la fortaleza de las primeras civilizaciones entre los hombres. Son éstas base de la educación, de la convivencia social y, sin lugar a duda, de la dirección que debe tomar el hombre teniendo presente constantemente sus limitaciones y supeditación a un ente o entes superiores. Hitler sabía que la implicación emocional y activa de los alemanes era claves para evitar reacciones contrarias a sus propósitos. La propaganda nacionalista debería sucederse con una religiosa bajo la vigilancia y protección de un poderoso ejército que garantizase la férrea unidad dela nación.
La propaganda y la coacción del Estado basadas en la aceptación religiosa y nacionalista de la soberanía alemana como raza descendiente de dioses posibilitaron las aberraciones posteriores: la erradicación de personas con trastornos psíquicos y físicos; la marginación, desprecio y supresión de derechos a la gente que no tenía un origen claro alemán; la demostración mediante árbol genealógico de la raza para la participación en la vida del Estado, especialmente en administración y en las filas de las SS; la utilización de las mujeres como mero instrumento de natalidad; la investigación científica genetista basada en crueles experimentos en campos de concentración y, por supuesto, la matanza indiscriminada de otras razas, especialmente judíos y gitanos, con el único propósito de exterminarlas en el continente europeo.
Hay otras muchas más que enumerar, pero estas nos sirven para comprender la magnitud y preponderancia que tenía la religión en las decisiones gubernamentales. Y, aunque muchas religiones durante la historia han sido fundamento para otras atrocidades, aquí se acrecienta cuando se fusiona con un arma que aún tiene más poder entre la gente supersticiosa e ignorante: el ocultismo. Sí, sí, no me mires despectivamente, sabes que a pesar de lo que tú o yo hayamos visto en nuestros viajes y de lo que sea que lleves en esa mochila que tu mano se niega a soltar, la mayoría de leyendas y objetos de poder no son más que supercherías y necedades. Relájate, no pretendo juzgarte ni saber nada que no quieras contarme; me has pedido información y eso es lo que trato de ofrecerte aunque, para ello, deba remontarme tan atrás en el tiempo.
El ejército de las SS, con Himmler a la cabeza, era el máximo ejemplo de cómo un poder indefinido podía condicionar la estructura de su formación y, lo que es más increíble, la toma de decisiones en un conflicto bélico. El castillo de Wewelsburg es el lugar que eligió para formar entre sus muros el  Übersoldat (supersolado), soldados físicamente perfectos adiestrados en las artes oscuras. Incluso se edificó la cripta a imitación de una tumba micénica con el propósito de conmemorar a los muertos.
Hitler no se diferenciaría mucho de Himmler puesto que edificó su propio santuario frente a la grandeza del Untersberg, lugar místico por excelencia en la tradición germánica. Hablamos de la casa Berghof.
De forma general, podíamos mencionarla como el lugar en el que pasaba Hitler su tiempo de descanso junto a Eva Brown. En ella, se celebraban reuniones de carácter ocioso en las que resaltaba el buen carácter del  Führer, imágenes que todo el mundo ha podido ver grabadas en el balcón.
La casa fue construida en el valle del Watterbargen próxima a otras pertenecientes a los líderes alemanes. A pesar de las pocas edificaciones, se podían juntar gran número de personas en ese lugar puesto que, signo de su gran poder, necesitaban  aproximadamente de tres mil  personas para atender a penas a diecisiete miembros del partido en estaciones estivales o en las reuniones establecidas para decidir y planificar acciones militares.
Pero retornemos nuestra visión al Berghof o, mejor dicho, conduzcámonos hacia el subsuelo de la casa, hacia la entrada de otro mundo desconocido para la mayoría de la gente: el nido de las águilas… (Continuará)

Emaleth

viernes, 23 de diciembre de 2011

La fecha

Los días pasaban y la fecha se aproximaba en un horizonte ya no tan lejano. Todavía se preguntaba que le impulsó a pronunciar unas palabras que lo encadenaban a un presente del que nunca se había sentido parte. Se mintió a sí mismo y a los demás, haciéndose y haciéndoles crrer que le satisfacía su forma de vida, que no era egoísta y que se conformaba con todos los logros que había conseguido al cabo de los años. Siempre pidiendo consejos, siempre escuchando lo que los otros tenían que decir desde el exterior y él, mientras, siempre intentando hacer suyas esas palabras en su pequeño islote interior.

En un principio, se dijo que estaba asustado por el nuevo proyecto que en unos meses estaba a punto de iniciar, que todo se iría asentando con el tiempo y que ella le ayudaría con el proceso de adaptación. Nada de eso pasó. El miedo se transformó en auténticos ataques de pánico; el amor en muecas de desagrado y enfado; el futuro en una tierra desolada donde se iba consumiendo por el pesar, el fracaso y los sueños frustrados.

¿Conseguiría pararlo? No lo sabía porque, en el fondo, seguía siendo ese chiquillo asustado que se ilusionaba por los principios para más tarde abandonarlos por falta de interés. Era cobarde, sí, y comprendía que, una vez más, su vida se había convertido en una linealidad que le aburría y hastiaba. Anhelaba un cambio, una nueva motivación que le dejara volar con libertad, que le permitiera dejar atrás todos esos lasgtres que le estaban anclando a un territorio hostil.

Sí, quedaba poco tiempo, desconocía lo que quería para su futuro pero repudiaba su presente y, mientras en su interior pugnaban mente y corazón en busca de una luz, los días pasaban y la fecha se aproximaba...

Emaleth