jueves, 18 de abril de 2013
¿Por qué no te callas?
martes, 19 de febrero de 2013
La montaña dormida II
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Hablar por hablar
lunes, 6 de agosto de 2012
La montaña dormida
Ojeó su diario de viaje. En apenas dos meses de intenso trabajo había conseguido numerosos datos cuyo único punto en común consistía en la indeterminación de los mismos. Leyendas, habladurías y ruinas testigos del paso del tiempo eran los más numerosos. El secretismo que rodeaba a la antigua residencia vacacional de Hitler y la implicada mitología del lugar borraban el pequeño atisbo de una nueva pista para transformarse en un nuevo callejón sin salida.
La obsesión y continuo recuerdo de la visión no satisfacían su ansía de conocimiento. En las continuas noches de insomnio una misma idea surgía una y otra vez. La sopesaba considerando los pros y contras de una manera metódica, incluso enfermiza, para acabar rechazándola cuando el miedo conseguía vencer a la osada locura. ¿Acaso no había sido ya testigo de lo peligroso de su impetuosidad? La búsqueda del Sello de la Verdad asemejaba a un juego de niños si se comparaba con el cada vez más tentador plan que se le pasaba por la cabeza. En realidad sabía que solo una última pista a seguir le separaba de tan ingente empresa. Ahora meramente le restaba agotarla y, tal vez, dejarse llevar por los caprichosos designios del destino…
viernes, 23 de diciembre de 2011
La fecha
Los días pasaban y la fecha se aproximaba en un horizonte ya no tan lejano. Todavía se preguntaba que le impulsó a pronunciar unas palabras que lo encadenaban a un presente del que nunca se había sentido parte. Se mintió a sí mismo y a los demás, haciéndose y haciéndoles crrer que le satisfacía su forma de vida, que no era egoísta y que se conformaba con todos los logros que había conseguido al cabo de los años. Siempre pidiendo consejos, siempre escuchando lo que los otros tenían que decir desde el exterior y él, mientras, siempre intentando hacer suyas esas palabras en su pequeño islote interior.
En un principio, se dijo que estaba asustado por el nuevo proyecto que en unos meses estaba a punto de iniciar, que todo se iría asentando con el tiempo y que ella le ayudaría con el proceso de adaptación. Nada de eso pasó. El miedo se transformó en auténticos ataques de pánico; el amor en muecas de desagrado y enfado; el futuro en una tierra desolada donde se iba consumiendo por el pesar, el fracaso y los sueños frustrados.
¿Conseguiría pararlo? No lo sabía porque, en el fondo, seguía siendo ese chiquillo asustado que se ilusionaba por los principios para más tarde abandonarlos por falta de interés. Era cobarde, sí, y comprendía que, una vez más, su vida se había convertido en una linealidad que le aburría y hastiaba. Anhelaba un cambio, una nueva motivación que le dejara volar con libertad, que le permitiera dejar atrás todos esos lasgtres que le estaban anclando a un territorio hostil.
Sí, quedaba poco tiempo, desconocía lo que quería para su futuro pero repudiaba su presente y, mientras en su interior pugnaban mente y corazón en busca de una luz, los días pasaban y la fecha se aproximaba...
Emaleth
martes, 6 de diciembre de 2011
¿Qué es la filosofía?
Hasta aquí, todo libro de filosofía de primero de bachillerato comienza con esta definición su tema inicial, aquél que suele titularse con la frase que encabeza este escrito o, en tal caso, con la ilustrativa y ya frase hecha: el paso del mito al logos. Tras la lectura de estas líneas, todos inspiran en mí el mismo sentimiento: cerrarlo y golpearlo contra la pared más cercana y, eso, sin añadir la impotencia y rabia que me transmiten unos profesores que en lugar de intentar hacer resurgir el interés por una disciplina que ya llamaba Platón la primera de todas las ciencias, la hacen más incomprensible e inútil que nunca.
Tras la definición etimológica, corresponde introducir el lugar y la fecha en donde se inicia dicho fenómeno para luego omitir el por qué fue allí y no en otro lugar ni en otra fecha. De esta manera, la filosofía pasa a ser un saber que surgió por ciencia infusa y que el caprichoso dedo del azar quiso situar en ese y no en otro lugar del mundo.Sin embargo, aún dudo de si es para enmendar la anterior imprecisión explicativa, rellenan dos caras con las definiciones de mito y logos: dos conceptos importantes pero cuyo análisis y características necesitan escasas líneas; el resto que se incluya, es simple repetición de ideas para despistar a un alumno cuya única intención en su lectura es la de aprenderlo de memoria para plasmarlo en un examen.
Podría seguir con la pregunta del arjé o de la figura de los presocráticos, pero todos estos ejemplos son solo reflejo de una misma realidad: una educación pésima e ineficaz, profesores sin motivación para ellos ni para sus alumnos, estudiantes incapaces de hacerse preguntas, desconocedores de un vocabulario amplio e incapacitados por sí y por otros de la necesidad del entendimiento y la comprensión para todo ámbito y propósito en la vida.
Actualmente cabe preguntarse si queremos formar personas autónomas y reflexivas o unos loros que repitan automáticamente lo memorizado. Revisando los libros de texto, parece ser que la respuesta ya ha sido tomada…
martes, 8 de noviembre de 2011
El debate
El debate, dividido en tres grandes bloques, se inició con la problemática actual más agravante: la economía y política de empleo. Debo confesar que es lo primero y último que vi porque la curiosidad fue rápidamente sustituida por la desilusión y, ésta, por el rechazo absoluto a seguir perdiendo el tiempo.
No puede haber debate político porque a pesar de existir un mismo origen de argumentación, ambos usan una línea de razonamiento distinta que impide una coherencia discursiva. Por una parte, Rubalcaba dividió su exposición en cuatro puntos:
• Origen de la problemática económica.
• Autocrítica (breve, eso sí)
• Propuesta y explicación (también breve) de soluciones inmersas en su estrategia política.
• Estudio del programa político contrario (algo novedoso) con las preguntas que consecuentemente pueden surgir de la lectura del mismo.
Hasta aquí, me lo crea o no, debo reconocer la grata satisfacción que me produjo este inicio. Llegué a creer que, tal vez, la situación actual podría haberles acercado mínimamente al verdadero hacer político. Pero, como bien expresa la sabiduría española: “poco dura la alegría en casa del pobre”.
Por su parte, Rajoy insistió en su actuación del último debate contra Zapatero: acusaciones, exposición constantes de números y fechas (menos mal que esta vez no hubo gráficas) y respuestas que brillaban por su ausencia.
Una vez más, gracias a la disparidad de argumentación, nos encontramos con una nueva conversación de besugos y repetida representación del tú más. En ese momento pensé en mis alumnos quienes ejecutan la misma función día tras día: uno, asemeja su actuación a la de otros tantos para justificar su proceder e intenta ofrecer a continuación una forma de compensación o de solución mientras, el otro, intenta brillar apoyándose en la simple culpabilidad del otro.
Si no tengo paciencia para escucharlo en críos, menos para hacerlo con unos adultos que deberían haber superado esa etapa con la madurez. Solo cabe en mi cabeza pensar que ya no nos tratan únicamente como tontos, sino que además nos toman como tal y, lo que acentúa mi preocupación es que yo misma empiezo a considerar si no tendrán razón por hacerlo….